15 de junio de 2012
Lágrimas amargas
Luego para acabar de componer una de las otras que estaba escuchando que empieza a decirle cosas de el pelado, pero eso sí que él no se dé cuenta que yo le dije. Ósea un secreto entre las tres, y con lo que le dijo la otra fue como echarle sebo al candil y que la chica se pone a llorar cual Verónica Castro en las telenovelas a moco tendido y no la paraba nadie. Toda sentida con lo que se acababa de enterar, mejor dicho al caido caerle.
Pues creo que se le amargó todo el día y tan temprano que estaba, es que ahí veces que es mejor no preguntar lo que no se quiera saber y ese cuentico de que no se dé cuenta, me sabe más a chisme que a verdad. Muchas veces cualquier comentario que hace una persona se acomoda a lo que nos gustaría que pasara y en estos cuentos de amores la malidicencia está a la orden del día. A mi si no me gusta que me cuenten lo que yo no pueda contar. Que tal quedarse uno con una cosa atragantada sin poderla sacar, me asfixio, como también prefiero no decir nada sino se puede confrontar. Los chismes es lo peorcito que se puede dar y daña muchas relaciones.







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