Dos Muñecos
En un Centro Comercial donde estuve con los suegros, ella quería ir a los baños y nos dijo que miráramos donde hubiera dos muñecos. Nos paramos en una parte donde estaba el mapa del sitio, que nos decía que estábamos parados justo "ahí", que lo baños quedaban para allá (otro lado). Yo estaba mirando a ver donde veía los dos muñequitos que ella dijo y a lo lejos veo dos paraditos y les digo: "allá están los dos muñecos", que ellos miran y me dicen que no, que esos no son. Entonces, le preguntan a un señor del Centro Comercial y el señal hacia donde yo dije que estaban los "dos muñequitos". Así que nos fuimos para esa dirección, cuando ya venía uno de los señores que parecía un muñeco con su uniforme blanco, todo lindo y que les digo: "si ven esos muñequitos hasta se mueven", nos dio mucha risa por la coincidencia y que de lejos parecían dos muñecos pintados en la pared. La ilusión se perdió cuando uno se movió.En Bogotá hasta las máquinas son ratas
Cuando viajamos en el Trasmilenio, Diana compró 4 tiquetes para ida y vuelta. Cuando tratamos de pasar por las maquinitas, primero pase yo, luego ella fue a pasar y daba error, volvió y puso la tarjeta y volvió a salir error. Entonces cambió de maquila y ahí sí la dejo pasar, pero ya se había chalequeado un pasaje. Entonces, ella le hace señas a la chica que vende los tiquetes y le reclama que le falta uno. La chica esta, que se pone a dar excusas que ella no tiene la culpa y que no le puede devolver el tiquete porque ella se descuadra. Entonces Diana le contesta: "pero ¿cómo así que entonces yo si me puedo descuadrar?" Son solo $1750, es cierto que no es mucho, pero que tal que a más de uno le pase lo mismo y con el mismo cuentico ellos se van llenando, mientras el consumidor va perdiendo.
Diana estaba sorprendida de que no se pudiera hacer nada. Entonces le dijo a la niña: “creo que ustedes tienen una planilla donde se hace el reclamo, me pasa una hoja yo dejo mi reclamo asentando, por lo menos que quede un precedente”
La chica fue y le trajo el formulario y mientas que ella lo llenaba, le devolvió otra tarjeta con el pasaje que faltaba. Sí se podía hacer el reclamo, lo que pasa es la pereza de hacer todo el proceso y como por lo regular la gente anda a las carreras, pues muchas veces ni se dan cuenta o si se las dan con ver la desidia de estos trabajadores pues dejan pasar de largo estas cosas que hacen que la gente a la postre se cansen de la mala administración y hagan huelgas y lleguen a los extremos a los que llegaron esta semana donde desmantelaron y volvieron chichuca una estación de este servicio.
Aunque no estoy de acuerdo, porque al fin los perjudicados son los mismos usuarios y en general la misma ciudad que les toca meterse la mano al dril con más impuestos para pagar lo que los vándalos dañan. Aparte de los daños sicológicos y personales, pues en estas refriegas siempre salen algunos heridos y en este caso los padres de estos chicos, que les tocará meterse la mano al bolsillo para cada uno desembolsillar 60 millones de pesos. Esas eran las última noticias, a no ser que sean hijos de papis ricos, de resto les tocó pagar con la cárcel, pues gente del común ¿de dónde van a tener ese dineral?.
Una de las cosas injustas que me parecen hoy día, que los padres tengamos que pagar los platos rotos de lo hijos, como si no fueran lo suficientemente mayores para que ellos mismos asuman sus actos.
Miel para los ladrones
Ayer se volvió a meter una rata a mi negocio, parece ser que la bola corre y seguramente al ladrón del velón, se le quedó los otros porque mandó a un amigo a que fuera por más. Pero a este si le fue mal, pues lo pille con las manos en la masa y fue muy cómico ver como se sobresaltó, cuando yo le pego el grito y llegó corriendo donde él.
Resulta que cogí el cesto de la basura y salí al patio a vaciarlo, de regreso desde la cocina que veo a alguien en la entrada con la mano alzada hacia los velones y que le pego el grito ¡A ver ladrón, espere por lo menos se lo envuelvo! Y el chico este se quedó como congelado con la mano en alto, y al verme que se hace el manuel y empieza con su voz lastimera a pedir alguna monedita y yo que ya tenía la bilirrubina subida que losaco a cocotazos del negocio y le digo que vaya a robarle a su madre, que si fue que el amigo no cogió escarmiento. Él me decía que no sabía nada de ningún amigo que solo quería una monedita. Entonces le digo: pues qué raro porque los velones no tienen moneditas adentro, no me crea tan pendeja. Eso le dije cualquier cantidad de groserías al pobre tipo, encima que le di con el cesto de la basura, de milagro no se arremolinó los chismosos y él se fue despavorido. Se salvó por los pelos, porque al instante pasó la policía, así que casi lo pillan infraganti. Pero al fin para lo que harán por no haber robado nada, solo con la intención lo único que se logra es el escándalo.
Ya con estas incursiones tan de seguido a mi negocio me están obligando a ponerle alguna seguridad, o mantenerlo cerrado y que el ladrón me toque.
Saludando amigas virtuales
Celeste y Carolina, dos chicas amigas de Diana, con las cuales me hablaba por MSN o por el Facebook, pero nunca las había visto personalmente.
Son dos chicas jóvenes y alegres, casi como se percibe cuando hablo con ellas. A Carolina si la había visto por fotos así que ya sabía cómo era, más al verla en persona, le da una sacudida a la pereza que muchas veces es la madre de todos los vicios. En particular a mí que escribir mucho dizque me cansa. Ironías de la vida.
Celeste como en su perfil tiene una muñequita, pues me la imaginaba pequeña y frágil, pero nada que ver, ni de pequeña, ni de frágil, pero sí de simpática y parece hasta buena gente.
Nos encontramos con ella en un centro comercial y de allí salimos para la casa de Carolina, donde vive con su hermana, su sobrina y un hermoso perrito.
Pasamos una tarde bastante entretenida y yo feliz de seguir conociendo amigas virtuales
Rescatando un velón
Hoy me visitó un ladronzuelo. Parece que estuvieran pendientes en qué momento me descuido para estar encima y echarle mano a lo primero que ven. El caso es que entré un segundo a mi cuarto por un hilo, cuando ya estaba una señora en la puerta tocando y diciéndome que no dejara el negocio tanto tiempo solo que había un señor con ganas de echarle mano a un velón, pero que como la vio a ella se fue.
Me lo señaló, iba como a la cuadra con una mochila roja. Le di las gracias a la señora por advertirme y me entré. Cuando miro, veo que me hace falta un velón, el hijuemadre había alcanzado a llevarse uno. Cuando la señora lo vio ya iba por otro.
Entonces que cierro el negocio y me voy detrás del tipo, como ya lo había visto por detrás y sabía que llevaba una mochila roja, lo localicé fácilmente en el parque. Estaba sentado en una banca y yo me le acerco y le digo: “Me hace el favor y me devuelve el velón que cogió de mi negocio”. El señor este me mira con cara de yo no fui y me dice: “no se dé que me habla, yo no tengo ningún velón, a usted no la conozco”. Entonces le digo: “Pues claro que no me conoce, ¿acaso yo le vendí el velón que tiene en la mochila? Ahí verá si prefiere que le mande a la policía con el video donde aparece robando. Yo solo quiero que me devuelve el velón y si te vi no me acuerdo".
Pues al verme tan decidida y como había policías cerca, saco el velón de la mochila y me lo dio. Me dijo que era que tenía hambre y niños que alimentar. Entonces con mucho pesar le dije: “me da mucha pena, pero no creo que un velón le sirva para come. Es muy duro, pero ni siquiera lo vendería por lo que vale sino por alguna bicoca. Como sea, ya sabe que mi negocio tiene circuito de vigilancia, así que es mejor que no se vuelva a arriesgar”.
Me fui con el velón rescatado, acordándome que una vez también tuve que rescatar una caneca de aguardiente de entre los pantalones del ladrón. Que corra sangre, pero que no se pierda el licor, dicen los borrachines.
Ojos de perro abandonado
Todavía no entiendo
Me pongo a pensar y aún no entiendo como hice para darle la vuelta a una cuadra en estos días que estuve en Bogotá. Me fui a hacerme arreglar las uñas en la parte de abajo del hotel donde nos estábamos hospedando. Al menos eso fue lo que dije y con la intención que iba. Pero me resultó muy cariñoso el arreglo para solo maquillarlas sin decoración ni nada, todo simple. Entonces decidí mejor ir a comprar el removedor, el esmalte, algodón, la lima, para yo misma arreglármelas. Pero cosa rara en una farmacia que había cerca no tenían nada de estos "implementos", entonces seguí preguntando, entré a una tiendita y tenían limas pero de lo otro nada tampoco. "ah que cosa, como es que no hay nada y ni un salón donde arreglen uñas por aquí?" Entonces alguien me dijo que en la esquina había uno, yo fui, me pareció más módico y con decorada, entonces decidí hacérmelas arreglar allí.Cumpleaños sorpresa
¿Dónde queda el morro?
Pero hablando con la vecina, ella si sabía donde quedaba, por eso mi pregunta me parecía lógica si el señor hubiera sabido para donde iba, era fácil decirle por donde cogía, pero no estaba enterado, así que pailas, nos quedamos en las mismas









