Las madrugadas
Que duro es madrugar cuando no se esta acostumbrado. En el tiempo que mi hija estuvo aqui me lucho para que madrugáramos, yo no queria, me parecia imposible levantarme antes de las 8 de la madrugada. Unos días antes de viajar logró convencerme y empesamos a ir al estadio todos los dias de 7 a 8 am, al principio me dio duro, pero a los pocos dias ya me levantaba automáticamente sin ningún problema, hasta me hace falta ya .
Al irse ella, segui yendo con una vecina que me sigue el ritmo, estamos en la misma tónica de hacer ejercicio por salud, nos hace mucho provecho para la circulación y los dolores musculares, estamos muy contentas y eso nos motiva a levantarnos sin pereza.
Es muy divertido, se ve toda clase de personas haciendo ejercicios, eso parece un manicomio todos hacemos lo que queremos sin orden ni concierto, asi se nos va el rato sin sentirlo y sintiendonos renovadas y con ganas de empezar el día con nuevos brios.
Igual me da sueño en las noches muy temprano, antes me acostaba a las 12 o 1 de la madrugada, ya en estos momentos a las 10.30 ya estoy foqueada. Pero asi acostandome más temprano, igual me levanto más ligero y sin pereza. Espero poder continuar este ritmo por mucho tiempo.
Le estoy dando ánimos a mi hija, para que haga lo mismo, es cierto que sin compañia es muy maluco, pero peor son las lonjas que salen por todos lados y más en la edad en que esta ella que debe cuidarse, por que después de que salgan las bananeras es muy dificil hacerlas desaparecer. Hay que tener un poco de fuerza de voluntad para poder lograrlo, pero todo es querer.
También esta la opción de hacer ejercicios en la casa, lo importante es mover el esqueleto. Hay que evitar el sedentarismo, es malo para todo: los huesos se atrofian, dan dolores reumáticos el cuerpo se va deformando en fin hay un sinnúmero de motivos para hacer ejercicios. Asi que abajo la pereza y arriba ese ánimo.





